Vascos en el CIE de Madrid (por Begoña Santos, Karibu)

17.07.2016

Karibu ha visitado a 173 personas subsaharianas en el CIE de Aluche en 2015. De ellas, 9 habían sido detenidas en el País Vasco: en Bilbao (7), en Vitoria-Gasteiz (1) y en Irún (1). Todas ellas son hombres. Procedentes en su mayoría de África Occidental, todos excepto un recién llegado (en 2014), llevaban largo tiempo residiendo en el Estado español (14 años de media). Tres de ellos llevaban más de 20 años. Cabe destacar que tres habían llegado siendo menores (16 años) (uno a Canarias y dos como polizones a Galicia).

En cuanto a los ingresos, solo dos afirman tener ingresos regulares en el momento de la detención: uno que se dedica a la pesca y otro que alterna la agricultura en Jaén con diversos trabajos en verano en Irún. El resto de los que llevaban varios años viviendo en Euskadi había pasado épocas de actividad (un pequeño negocio, venta ambulante, cobro de prestaciones...) con épocas sin apenas ingresos, que era la situación que estaban atravesando en el momento de ser detenidos. El recién llegado obtenía algunos ingresos de la mendicidad. Tres de ellos estaban en situación de calle o viviendo en albergues.

Con respecto al lugar de detención, cuatro fueron detenidos tras solicitarles la policía documentación en la vía pública (tres en Bilbao y uno en Vitoria). Uno de ellos fue detenido al ir a comisaría a realizar un trámite administrativo y a otro la policía le esperaba en el portal de su casa. Finalmente, uno de ellos ha sido detenido en su casa acusado de un delito contra la salud pública. No hay relación entre las detenciones de estas personas y la salida de vuelos colectivos de deportación. Por otro lado, cuatro de ellos habían solicitado protección internacional, bien a su llegada al país, bien en el CIE, pero fue denegada en todos los casos.

En relación a la situación de los internos, dos presentaban enfermedades: uno de ellos, una enfermedad física (diabetes) y otro una enfermedad mental con una larga trayectoria, que le impedía entender correctamente su situación (llama la atención que a pesar de ello, no solicitara protección internacional). Otro de ellos tenía problemas de adicción a drogas. El motivo de ingreso mayoritario fue la estancia irregular, aunque uno de ellos estaba interno por sustitución de condena penal. Tan solo un interno (sin antecedentes penales) ha sido expulsado a su país de origen, Nigeria, quedando los demás liberados en Madrid y sin recursos para volver a las ciudades de las que procedían.