Expulsión expres y Habeas Corpus. A veces funciona

03.04.2017

Khalid, originario de Marruecos, fue detenido por la Ertzaintza en Pasaia a las 4 de la madrugada del 16 de marzo de 2017. Al carecer de documentación identificativa en ese momento, fue trasladado a dependencias policiales para su identificación, en virtud del artículo 6.2 de la Ley Orgánica 4/2015 de Protección de la Seguridad Ciudadana. Se solicitó que se comprobara en ADEXTTRA a través del Centro de Coordinación Permanente su situación documental, resultando que tenía una orden de expulsión sin ejecutar desde hacía dos años, con prohibición de entrada por 3 años (53.1 a LOEx), dictada por la Subdelegación del Gobierno de Gipuzkoa. Por esto fue trasladado a la comisaría de la Policía Nacional de Donostia y a las 5 de la madrugada se acordó su detención cautelar para ejecutar la expulsión. Sin embargo, no fue hasta las 10 de la mañana que el abogado del guardia del Turno de Extranjería del Colegio de Gipuzkoa recibió la llamada telefónica en el móvil de guardia procedente de la Brigada de Extranjería de la Comisaría de San Sebastián. Simplemente comunicándole la inminente repatriación (en una hora, se le dijo), sin que se le solicitara expresamente la asistencia al detenido. La mera comunicación de la ejecución y la no solicitud de asistencia letrada provocaron que el letrado manifestara su intención de acudir a la comisaría para entrevistarse con el detenido y consultar su expediente. Para ello aseguró que se presentaría inmediatamente en la comisaría, para lo que se le otorgó el plazo de una hora. Una vez personado en dependencias policiales, 40 minutos después de la llamada, una agente le informó de que el detenido se encontraba ya en tránsito camino de su repatriación. Aún así, el letrado solicitó el expediente gubernativo que le fue entregado también 48 minutos después de haber sido solicitado.

Tal y como el abogado manifestó en el escrito de interposición de Habeas Corpus, según el Protocolo de actuación elaborado por la Subcomisión de extranjería del Consejo General de la Abogacía Española, en tanto de abogado de guardia, tiene derecho a entrevistarse con su defendido para recabar toda la información posible del expediente (fecha de la resolución de repatriación que se pretende ejecutar, situación familiar y teléfono de contacto de familiares más cercanos - situación administrativa y judicial - estado de salud, ) con el fin de interponer un recurso contra la resolución de repatriación, conocer de la existencia o no de una medida cautelar de suspensión de la expulsión o incluso interponer una medida cautelarísima urgente dentro del procedimiento contencioso-administrativo, dada la inminente repatriación.

Finalmente, el Juzgado de Instrucción número 1 de Donostia sentenció ese mismo día, 16 de Marzo de 2017, que se había privado al detenido del derecho a la asistencia del letrado, basándose en la declaración de un agente de policía así como del acta de lectura de los derechos del detenido donde no constaba la firma del letrado. Algo extremadamente importante es que el Juzgado determinó por un lado que el envío de un fax al Colegio de Abogados a las 8.00 horas fue claramente insuficiente suficiente para garantizar el derecho a la asistencia letrada; pero lo que es más importante aún: "la asistencia al detenido es un derecho irrenunciable salvo en los supuestos recogidos en el artículo 520 de la LECrim, y es independiente la posibilidad de recurrirla resolución que acuerda la expulsión. El mero hecho de que dicha resolución sea firme no priva al detenido de este derecho, a entrevistarse con el letrado, con el tiempo suficiente que permita al mismo articular una posible defensa a la ejecución de la expulsión, formulándose alegaciones, o informándose sobre la situación administrativa del mismo". En la parte final de la resolución se acordó la puesta inmediata en libertad. Khalid fue puesto en libertad en Jerez de la Frontera y tuvo que buscarse la vida para volver a casa.